Cerca de 20.000 profesores renuevan sus representantes en la Junta de Personal Docente

Fuente: laverdad.es
Anpe y los sindicatos progresistas, que se hicieron con la presidencia en los últimos comicios, medirán sus fuerzas el 4 de diciembre

Fuensanta Carreres | MURCIA

20 octubre 201413:22

Cerca de 20.000 profesores -el censo definitivo no se ha publicado aún- serán llamados a las urnas para la renovación de la Junta de Personal Docente no Universitario, el equivalente a un comité de empresa para el cuerpo de maestros, el próximo 4 de diciembre. El proceso electoral ha dado ya el pistoletazo de salida, e incluso la precampaña electoral da ya sus primeros pasos en colegios e institutos, que llevan semanas recibiendo visitas de los representantes sindicales.

Los comicios se presentan a priori reñidos. En los últimos (celebrados parcialmente hace dos años porque el Juzgado de lo Social número 6 de Murcia ordenó la repetición de los de 2010 por irregularidades en el voto por correo) la Junta de Personal Docente no Universitario cambió de signo, y por primera vez en años los llamados sindicatos progresistas -UGT, Comisiones Obreras y Sterm- consiguieron arrebatarle a Anpe, de talante más conservador, la presidencia. Para lograrlo, las tres centrales cerraron un pacto que les dio la mayoría sobre Anpe, la formación que había logrado más delegados. En virtud de ese acuerdo, en 2013 la presidencia de la Junta de Personal Docente la ostentó Pedro Manuel Vicente, de Comisiones Obreras, quien en 2014 fue relevado por Juan Ángel Sánchez, del Sterm.

La victoria de los sindicatos progresistas sobre Anpe se enmarcó en 2012 en un contexto de indignación y desencanto por los recortes en educación ejecutados ese año y los anteriores. Los sindicatos que componían el Comité de Resistencia, que nació para denunciar los recortes en educación, lograron capitalizar ese descontento y sumar entre los tres una mayoría más que holgada para presidir la junta. Los votantes además dieron menos apoyos a Anpe, que no se significó de forma tan clara contra los recortes impuestos por el Ministerio de Educación y ejecutados por la Consejería de Educación, entre ellos, el aumento de la carga horaria a los docentes, el incremento de las ratios y la supresión de pagas extraordinarias.

El escenario en el que se desarrollarán los próximos comicios ha relajado varios puntos el descontento social en las calles. A cambio, la aplicación de la Ley de Calidad (Lomce) se ha añadido a un contexto más relajado.

Un pacto más complicado

Tampoco está claro si los tres sindicatos del Comité de Resistencia que han dominado la junta en los últimos años volverían a sumar sus apoyos. El pacto se antoja en esta ocasión más complicado, ya que mientras Comisiones Obreras y Sterm se han mantenido en la misma línea, UGT se ha desmarcado en cuestiones,como el acuerdo de interinos, lo que ha llevado ya a dirigentes de Comisiones Obreras a expresar su negativa a aliarse con UGT, en el caso de que el resultado de los comicios obligara a pactar para lograr mayoría.

Los tres sindicatos del Comité de Resistencia sumaron en las elecciones celebradas en 2012 34 delegados, lo que les dio una mayoría sobrada en la junta, integrada por 61 delegados. El sindicato Anpe revalidó en esos comicios, con 16 representantes en la junta, su representación mayoritaria con respecto a las elecciones de 2006; sin embargo, perdió delegados con respecto a los comicios de 2010, que fueron anulados por sentencia judicial.

El próximo 4 de diciembre se elegirán 63 representantes, ya que en esta ocasión están convocados todos los docentes, cerca de 20.000 a falta de que el censo quede cerrado de forma definitiva. Los profesores se desplazarán para votar, entre las diez de la mañana y las siete de la tarde, a una de las noventa mesas que se instalarán para la ocasión.

El sindicato Anpe reclamó que se instalara una mesa en cada centro educativo, para no trastocar la rutina diaria en los colegios, donde los estudiantes salen ese día dos horas antes de clase para que sus docentes puedan votar. Anpe considera que si los profesores pudieran votar en su lugar de trabajo, «los trastornos serían menores para los docentes y las familias». Sin embargo, y según el sindicato, Educación se ha mostrado contraria a esa fórmula y prefiere que los profesores se desplacen a los colegios habilitados con mesas para emitir su voto.

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