¿Funcionarios congelados? ¡Ya nos gustaría!

Fuente: www.aso-apia.org

«Desde que el pasado 30 de septiembre el Gobierno presentó el proyecto de Presupuestos Generales del Estado para el 2015 dos titulares han recorrido la prensa. El primero es que el sueldo de los funcionarios quedará congelado por quinto año consecutivo. El segundo es que en 2015 se nos devolverá una parte de la paga extra que nos fue arrebatada en el 2012.

Devolución.

Comencemos con el segundo titular. El Real Decreto-Ley 20/2012, que entró en vigor el 15 de julio de 2012, pretendía arrebatar al funcionario no sólo derechos salariales futuros, sino también derechos ya adquiridos en el pasado, concretamente la parte proporcional de su paga extraordinaria correspondiente a los 44 días ya transcurridos desde el 1 de junio. La ocurrencia era evidentemente contraria a un principio constitucional tan esencial como es el de la irretroactividad. Al acceder a devolver lo correspondiente a estos 44 días el gobierno no ha hecho sino ceder a la presión de los tribunales. A ese respecto, la decisión representa un triunfo de la estrategia de presión judicial de la que APIA y sus asociados han formado parte activa. Demuestra, en otras palabras, que vale la pena recurrir a los tribunales cuando se nos cierra cualquier otra vía.

Pero ganar una batalla es algo muy distinto de ganar la guerra. Falta para ello, como mínimo, la devolución del resto de la paga extra del 2012, pero también la restitución de todo lo perdido en sueldo, trienios, complementos y pagas extraordinarias desde el 2010. Y falta asimismo calcular lo perdido en términos de poder adquisitivo real.

¿Qué dice en detalle el proyecto de Presupuestos? De acuerdo con su Disposición Adicional Décima, los funcionarios docentes percibiremos el año próximo “la parte proporcional correspondiente a 44 días de la paga extraordinaria y pagas adicionales o equivalentes del mes de diciembre de 2012 que fueron suprimidas”, es decir, un 24,04% de lo que se nos arrebató.

Con respecto a la paga extraordinaria en sentido estricto, es decir, la que abona el Estado, el alcance de la medida es claro. Un profesor que trabajara en condiciones normales en 2012 recibirá el año próximo en concepto de atraso las siguientes cantidades brutas:

-164,55€ de sueldo base;

– 6,33€ por cada trienio;

-140,16€ de Complemento de Destino 24.

La duda viene en el caso de los complementos específicos incluidos en la paga adicional, que abonan las comunidades autónomas. De la letra del texto se desprende que, en nuestro caso, las pagas adicionales autonómicas están incluidas en la norma. Eso significaría para un profesor el cobro de 135,66€ en concepto de componente básico del complemento específico más el 24,04% de los componentes específicos por cargo y de los respectivos sexenios. Ahora bien, la citada disposición no ha dado carácter básico a su apartado Dos, que es donde el Estado se compromete a la devolución, mientras que sí se lo ha dado al apartado Uno, donde sencillamente autoriza a cualquier Administración Pública a hacer lo propio. Así que es más que lícita la duda de si la Junta de Andalucía se mostrará tan leal al Gobierno Central a la hora de devolver el dinero como se mostró en el 2012 a la hora de arrebatárnoslo. Sería absurdo que la Junta se resistiera, cuando el argumento jurídico es tan válido para ella como para el Estado, tanto más teniendo en cuenta que comunidades como Canarias, La Rioja, Castilla y León o Extremadura ya se anticiparon al Gobierno en la devolución de los 44 días. Pero ya estamos familiarizados con la arraigada predilección de nuestra Junta por el absurdo. Y si opta por la solución absurda, nos seguirá encontrando en los tribunales.

Congelación.

Volvamos ahora al primer titular, la tan cacareada congelación. Efectivamente, desde 2010, sin contar con el golpe de mano de diciembre del 2012, los componentes estatales de nuestros salarios nominales han quedado congelados. Pero eso no es más que la mitad de la historia. Primero porque desde el 2012 desapareció la paga adicional en Andalucía. Eso significa la pérdida de 2821,20€ sólo en complementos específicos básicos, más lo correspondiente a sexenios y otros complementos autonómicos. Y eso si para 2015 el gobierno andaluz adopta la innovadora estrategia de cumplir una promesa y deja de seguir sustrayéndonos la paga adicional.

Veamos con más detalle. Si tomamos el caso de un profesor tutor con 10 años de antigüedad, desde 2009 (el último año de “normalidad” salarial) sólo los recortes le han hecho perder un 10,7% de su sueldo nominal. Ya es bastante. Pero ahí no para la cosa. Porque desde septiembre de 2009 hasta septiembre del presente año el IPC ha aumentado un 9,1%. Eso significa que, teniendo sólo ese factor en cuenta, nuestro salario real ha disminuido en torno a un 18%. Pero es que también la presión fiscal ha subido. Entre 2009 y 2013 el tipo medio efectivo de la carga impositiva que soportan las rentas familiares ha aumentado casi un 20%, mientras que la retención media sobre las rentas del trabajo ha crecido un 13,5%. Y no lo decimos nosotros; lo dice la Agencia Tributaria. Lo midamos como lo midamos, está claro que la distancia entre nuestras menguadas rentas brutas y las rentas de las que realmente disponemos ha aumentado durante la crisis.

En otras palabras, que no es verdad que desde 2010 los funcionarios hayamos quedado congelados. Lo cierto es que estuvimos congelados hasta 2009 y desde entonces nos han colgado en el secadero, arrancándonos lonchas según el apetito del político de turno. Y en vez de lamentar una nueva congelación salarial, casi envidiamos con nostalgia aquellos “felices” días en que sólo estábamos congelados

 

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