De la cuna a la tumba, por Manuel Ballester

Fuente: laopinion.es

MANOLO BALLESTER La Psoe, como la llaman en Andalucía, anuncia estos días que impulsará la escolarizaciónManolo Ballester obligatoria, gratuita, gozosa, festiva y emoticónica hasta los 18 años. Ya lo avisó Gabilondo, el último ministro de educación socialista. De modo que no es una ocurrencia de campaña. Es más, la Psoe es reincidente.

Resulta que no es la primera vez que les da por prescribir un par de cursos más. Fue la socialista Logse (1990) la que extendió la obligatoriedad de los 14 a los 16 años.

A diferencia de algunas ocurrencias de campaña, esta propuesta cuenta con un antecedente y, por eso, no nos costará mucho ver qué lodos nos han traído aquellos polvos. A lo mejor echarle un vistazo a la historia nos impide repetirla o, si ha ido bien, aconseja acelerarla.
¿Qué efectos tuvo? Señalaré tres íntimamente relacionados: la formación de los alumnos y el paro (y no me he equivocado al contar que, cuando se trata de socialismo, el paro aparece varias veces).

En primer término, el paro se redujo drásticamente. Desaparecieron de un plumazo todos (todos, que ya es decir) todos los parados entre los 14 y los 16 años no porque encontraran trabajo sino por el procedimiento mediante el cual Zapatero quería convertir a los parados en «buscadores activos de empleo» y santas pascuas. Pues eso, ya no eran parados sino alumnos de enseñanzas obligatorias. Pero se redujo el paro, que es lo que cuenta en vísperas de elecciones.

En segundo lugar, se partió por la mitad el Bachillerato. Pasamos de 4 a 2 años, del Bup y el Cou, que era un bachillerato decente que preparaba aceptablemente para la enseñanza universitaria de altura en los institutos al raquítico Bachillerato de 2 añitos actual. De modo coherente con ese cambio, los INB, los Institutos Nacionales de Bachillerato (sí, eran nacionales, incluso en Cataluña, pero eso es otra historia y ha de ser contada en otra ocasión) pasamos a los IES, Institutos de Enseñanza Secundaria ¿En qué ha acabado esto? En un bachillerato liliputiense en el mismo centro (donde se imparten enseñanzas obligatorias y no obligatorias), con los mismos docentes. Y, por tanto, se mantienen los mismos hábitos de funcionamiento (antes diríamos «mismos hábitos de trabajo intelectual», pero lo dejamos). Nadie discutirá, en resumen, que la preparación académica ha caído en picado.

Y, en tercer lugar, aquella disminución momentánea del paro y esta disminución permanente de formación, ¿qué nos ha aportado? ¿Qué caracteriza a la llamada generación Logse? En la versión socialista tenemos «la generación mejor preparada de la historia» si bien es cierto que esa generación ni-ni (que por nombres no va a quedar) también es conocida por ser la generación mejor ‘titulada’ de la historia. Y es que el mercado, la empresa (que son los nombres que adopta la realidad cuando hablamos de paro y empleo), saben que no es lo mismo tener título que estar preparado. Ahí recuperamos el paro que nos ahorraron los socialistas cuando diseñaron la estafa de la Logse.

Bueno, pues ahí andamos. Y eso es lo que quieren volver a vendernos: la guardería hasta los 18 años.

Es manifiesto, una vez más, que la ideología socialista trata de someter al individuo al Estado-guardería convirtiéndolo en un perpetuo menor de edad. Y no quisiera dejar de señalar que ese tipo de individuo se convierte fácilmente en mano de obra magníficamente titulada pero escasamente cualificada, barata, por tanto. Y es así como la política de izquierdas hace el juego a la ideología de derechas. Y así sigue rodando la pelota.

¿Y qué tal han acogido la ocurrencia el resto de concurrentes a las urnas?

Los que claman por un pacto, por una acuerdo en materia de educación, podían pensar aquello que dice la sabiduría popular: reunión de zorras, perdición de gallinas.

Vean si no a Xavier Pericay, portavoz de Educación de Ciudadanos, diciendo que «al final todo es un problema de dinero. Si es asumible, no tenemos inconveniente en que se haga». Si esto lo dijese alguien del PP lo acusamos de neocon, de sucio capitalista, nos aliamos con los hombres de Iglesia (los de Francisco) y los de Iglesias (Pablo) y tan contentos. Pero no, lo dice el partido que es la caña de España. Porque simpáticos lo son un rato, aunque los de UPyD no le pillan la gracia (y ya es raro, con la cantidad de ex de UPyD que hay en C’s, debieran conocerse los chistes). Quizá porque estos muchachitos de C’s se gastan el mismo buen rollete y la misma responsabilidad que el tío soltero que se queda un ratito con los niños y los atiborra a chuches: ese sí que es majo y sabe lo que nos gusta. Eso sí, llevarlos al dentista, comprobar que han hecho los deberes y, al final, pagar las facturas será cosa de quien tenga la responsabilidad.

Pues no, señor Pericay, no todo es problema de dinero. Ni siquiera de mercado. Que hay vida fuera del mercado. Y no, señor Sánchez, no es cuestión de alargar la guardería hasta los 18 años. Lo que cualquiera entiende es que titulación y capacitación profesional no es lo mismo. Controlar dónde estarán y qué harán los ciudadanos durante dos años más puede conseguir igual titulación para todos. Pero, precisamente porque esta titulación será igual, carecerá de valor para el 98% de la población que la posea ¿no es esto precisamente lo que pasa ahora con el título de ESO?

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